Un poco de historia de la Isla

Robinson Crusoe es una de las islas que conforman el Archipiélago de Juan Fernández que se encuentra ubicado a 667 Kilómetros de Valparaíso. El 95% del territorio del Archipiélago es parque nacional y fue declarado Reserva Mundial de la Biosfera por la UNESCO en el año 1977.

El 22 de noviembre del año 1574, el piloto lusitano Juan Fernández Sotomayor, en uno de sus viajes desde el Callao a Valparaíso, descubre este prístino ecosistema lleno de vida y de especies únicas.

Desde su descubrimiento el territorio fue constantemente visitado por navegantes, piratas y corsarios que asolaban las costas Chilenas, entre los cuales destacan Jacobo Le Maire, William Schouten, J. Hermite, Bartolomé Sharp, John Cook, Dampier, Davis, John Eaton, entre otros.

Varias son las leyendas y mitos que se relacionan con los Tesoros que aun esconde la Isla, siendo el más reconocido el de Ubilla y Echeverría cuya búsqueda aún se realiza en las tierras de Robinson Crusoe.

 

En el año 1704, el  marinero escocés Alexander Selkirk, llega a la Isla en los barcos ingleses “Saint George” y “Cinque Ports”. Tras rencillas con el capitán Stradling es abandonado con tan sólo una Biblia, un cuchillo, un fusil, una libra de pólvora, un hacha, un poco de tabaco y ropa, viviendo a su entera suerte y en completa soledad. No fue sino hasta el 12 de febrero de 1709, luego de 4 años y 4 meses, cuando la expedición corsaria del Capitán Woodes Rogers y Edward Cook lo rescatan y retornan a su patria.

Sus relatos inspiraron a Daniel Defoe, escritor inglés, para dar vida a su famosa obra  “Las Aventuras de Robinson Crusoe”, publicada en 1719.

La isla tiene una superficie de 4.794 hectáreas y la Bahía Cumberland alberga al poblado de San Juan Bautista, centro urbano del archipiélago donde se pueden encontrar diversos servicios, tales como la Municipalidad de Juan Fernández, la posta rural de salud, correos de chile, registro civil e identificación, servicios de agua potable y electricidad, además de almacenes y diversa oferta gastronómica y hotelera.

En la Isla Robinson Crusoe existen tres monumentos históricos, estos son Las cuevas de los Patriotas, el Fuerte Santa Bárbara y los restos del crucero Alemán Dresden, que fue hundido en la Bahía Cumberland.

El clima en la Isla Robinson Crusoe se caracteriza por su humedad. La temperatura media anual es de 15,2ºC. El mes más cálido es febrero, con una media de 18,9ºC y el mes más frío es agosto con 12ºC.

El buen tiempo se asocia con la presencia del anticiclón subtropical del Pacífico Sur y el mal tiempo se asocia con el paso de sistemas frontales hacia el continente. La característica del cielo parcial nublado es una constante en invierno, mientras que en verano hay un promedio de 10 días cubiertos; entre abril y agosto más de la mitad de cada mes el cielo permanece cubierto.

Dentro de los mayores atractivos de la isla destaca la belleza escénica de sus paisajes y atractivos naturales, los cuales albergan una riqueza de especies, tanto terrestres como marítimas, haciendo de este un lugar único en el mundo. Entre las especies vegetales destacan, la palmera chonta y la col de Juan Fernández. En relación a la fauna propia del archipiélago se destaca el picaflor rojo de juan Fernández, la fardela y el lobo fino de dos pelos.

La magia de este bello entorno natural se disfruta junto a la gastronomía típica de la zona, en la cual destaca su producto estrella, la Langosta de Juan Fernández, además de una variada oferta de pescados, pulpo y cangrejo dorado.

El legado histórico y cultural de la Isla, envuelto de historias y leyendas de corsarios y piratas y la búsqueda de un tesoro que aún continúa, un marinero abandonado que inspiro a Daniel Defoe para escribir la novela de Robinson Crusoe, la presencia de hitos y monumentos históricos hacen de la Isla Robinson Crusoe un lugar mágico para visitar.